viernes, 8 de diciembre de 2006

EL ESPECIAL DE NAVIDAD II

Poner el Belén en mi casa es una tradición que se hereda, igual que se hereda la ropa de tu hermana mayor, los libros de texto de tu primo de Cuenca, el grupo sanguíneo o un piso en Torrevieja (esto último no lo digo por experiencia, ¿eh?). Poner el Belén, como decía, se hereda y como soy la hermana pequeña de tres, heredé hace 15 años esta "fantástica" tradición, que cargo con estoicismo sobre mis espaldas desde entonces.
Y ¡ojo!, que el Belén de mi familia, no es un Belén cualquiera: es el Belén de los "cabezones", más de 30 figuras de muchos colores, con grandes cabezas, que salieron de la tienda de mi abuelo Perico hace 40 años, y que poco a poco han ido creciendo gracias a nuevas figuras, no muchas, que encontramos, sólo a veces, en la Plaza Mayor de Madrid.
Todos los años ponía el Belén, y todos los años protestaba (hasta hace poco), sabiendo que una revolución y posterior huelga sólo conseguiría chantaje emocional, y una casa sobria y apagada por Navidad. Por eso hace tres años asumí que ir en contra de "tales" tradiciones familiares era una batalla perdida y cambié de actitud: "¡Hagamos de ese momento algo especial!"-pensé.
Por suerte mi casa siempre está llena de niños, sinónimo de jolgorio, gritos, risas, lloros, baberos, chupetes, y en definitiva alegría. Y este "detalle sin importancia", ayuda a que el ritual de poner el Belén sea algo más especial.
Hoy salí a la calle con Javier(4) y Lucía(2) a buscar piedras mágicas. Llenamos una bolsa entera de piedras, musgo, arena. Cogí papel alval para el río, harina para la nieve, serrín para el desierto... y fun-fun-fun... ¡Voilà! ¡ya tenemos el Nacimiento de este año!. Por supuesto, con los pelos como escarpias, disfrutamos de los últimos hits de estas Navidades mientras diseñábamos esta bonita estampa: "A Belén Pastores", "La Virgen se está peinando", o "25 de diciembre", números 1 en la lista de los Populares de AFIVE desde hace décadas.
Hoy durante dos horas volví a ser niña; me llené de barro los zapatos, manché mis manos de tierra cogiendo piedras y me mojó la lluvía. Hoy fuí de nuevo niña y escribí mi carta a SSMM Los Reyes Magos de Oriente, que como buenos magos espero sepan sortear todos los estados de emergencia de sus países de origen, y llegar a tiempo para concederme un único deseo, ¡Shhh!.
Juraría que las figuras eran más grandes otros años...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajaja, yo también tengo el Belén de los "cabezones"!!!
Aunque yo los llamo los "redonditos" y para mí son míticos!! No podría tener otro.

Faramar dijo...

Que divertida coincidencia señor anónimo... no sé ni cómo habrás dado con este blog, pero me encanta saber que hay otra casa con este Belén que para mi es único.

Por cierto... ¿sabes dónde encontrar más figuritas? ;-)

isabel dijo...

yo tambien estoy haciendo para mis hijos el Belen de los cabezones, y me está resultando complicado encontrar mas figuritas. Podeis decirme donde encontrarlas? gracias y FELIZ NAVIDAD

MAREAS

LILANINE. Get yours at bighugelabs.com/flickr