martes, 19 de septiembre de 2006

HOY ME SIENTO AMELIE

... y no he fumado nada raro.
No sé si es por estar escuchando la banda sonora de Yann Tiersen o quizás por esas emociones extrañas que me embargan con el cambio de estación. Una vez más, llega el frío e igual que me pasó con el calor, me pilla sin el cazado adecuado. Empezaré a guardar las flores de los vestidos para que invernen hasta mayo, cuando se empieza a sentir de veras el calor agradable de la primavera en la Sierra; guardaré las sandalias que sobrevivieron a mis continuos paseos y echaré de menos la manga corta. En cambio tendré unos cielos grises que inspiren, una lluvia que golpeará acompasada el tejado abuhardillado de mi futura casa, un verde manzana en sus paredes que me recordarán el verano cuando tenga frío y una terraza donde jugar con la nieve en enero. Ahora desde mi nueva ventana directa al cielo azul marino, veo en silencio las estrellas que no se han tragado las farolas y les pido deseos. No muchos, bueno tres, para no estresar.
Llega el otoño y me gusta sentir sus primeros escalofríos, el olor de las calles, sacar los jerséis y ponerme calcetines para andar descalza por casa. Este otoño llega con muchos cambios y por primera vez en mucho tiempo... no me asustan, porque hay algo importante que antes ha cambiado en mí: mis prioridades.
El futuro cede el paso al presente.

1 comentario:

deni o kike dijo...

Ole! Por cierto, me ha encantado lo de las farolas

MAREAS

LILANINE. Get yours at bighugelabs.com/flickr