martes, 12 de diciembre de 2006
lunes, 11 de diciembre de 2006
SÓLO PARA SABINIANOS O EX
Mi querido Joaquinito, que diría la Vargas, esta noche te cuento un cuento sin ripios, ni piratas cojos… que te duerma hasta el mes de abril, para que te des cuenta que nadie lo robo del calendario y que sigue esperando por ti.Hoy mi Joaquín te contaré la historia de amor entre una niña que creció escuchando al hombre del traje gris en la parte de atrás de un 127, blanco y un cantautor andaluz, que el año que ella entró en el colegio, se perdía en los bares y cerraba la Mandrágora.
Entre rimas y guitarras eléctricas, la niña conoció a Cristina Onassis, hablaba del Mar de La Plata sin localizarlo en el mapa; por primera vez descubrió el significado del muro de Berlín, se divirtió cantando la historia de Juana la Loca que no comprendía (y que aún hoy es un himno gay) y pactó con caballeros una huída a Brasil en un Furgón con un tal “Dioni”.
Una canción, una historia: con presentación, nudo y desenlace que la tenían más entretenida que Falcon Crest. Y entonces creció y presumió de Boca en el Bulevar de los sueños rotos. Ahorró dinero, trabajó repartiendo publicidad, y cambió sus cintas casette por la colección de discos del cantautor de Úbeda que recopiló, poco a poco, gracias a las reediciones.
Durante años cada vez que subía al metro y se bajaba en Tirso de Molina, soñaba encontrar a su músico para decirle…, no sé para decirle algo, o simplemente en silencio dejarle marchar porque ¿qué le podía decir? Recordó entonces que la prensa le regaló una contraportada: una fan le pidió un autógrafo y éste le respondió con una copa en la cara.
Entonces llegaron los primeros amores y desamores de la protagonista de este cuento, y en cada canción encontró consuelo, y curó sus heridas en 19 días y 500 noches. Y la voz de su primer amor, que nunca se olvida, se fue quebrando, cada vez más rota, cada vez más sucia… y llegó la marichalada, la depresión, los miedos escénicos, y se enfrentó a la vida en la calle, y la discográfica editaba y reeditaba los discos con una extra más, ahora en acústico, ahora un making off, ahora un tema inédito…
Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy, desde aquella decepción, desde la caída del mito. Hoy sigue comprando sus discos aunque el último lo haya escuchado tres veces:
1. Primera escucha
2. Segunda oportunidad
3. El próximo será mejor
Ojea sus libros, lee sus sonetos y se queda con ese Sabina que le enamoró siendo niña y que después de sus cuarenta y diez perdió “sexapil”.
Quizás siguiendo su ejemplo: la pasión por definición no puede durar y torpemente no sabe usar narcóticos contra el mal de amor o lo que es lo mismo Mentiras Piadosas.
sábado, 9 de diciembre de 2006
RENOVARSE O MORIR, ¿NO?
No tengo claro que éste sea el diseño definitivo pero me gusta mucho, aunque echo de menos la antigua cabecera. En momentos así, me siento impotente al no saber diseño de páginas Web, para traducir mi tormenta de ideas en una imagen coherente de en "enbuscadelmar".
viernes, 8 de diciembre de 2006
EL ESPECIAL DE NAVIDAD II
jueves, 7 de diciembre de 2006
EL ESPECIAL DE NAVIDAD
Hasta hace unos años, pensaba que la Navidad era una época bonita, llena de colores, nieve, reencuentros, señores con barba blanca y sí, parodójicamente triste. Porque le miraba y su gesto era serio, apagado, melancólico...
Entonces llegó Rubén hace 16 años, siete más tarde Sara, en el 2.002 aterrizó Javier, casi tres años tiene ya Lucía, y la próxima primavera cumplirá un año Santiago... Y sus nietos consiguieron lo que no pudieron sus hijos; hacerle sonreír en Navidad.
lunes, 4 de diciembre de 2006
EL MIEDO
En vista de que los lectores de “enbuscadelmar” son muy valientes, me encantaría que me infundierais ese valor del que a veces carezco.
¿A que tenéis miedo? Pregunto…, para luego elaborar con vuestros temores este post en el que pensaba transcribir una larga lista que fueran desde miedo “al hombre del saco” (que por lo visto era español y secuestraba y asesinaba niños), hasta la luz, el aire libre, los inmigrantes, la ruptura, el dolor o la muerte. Una infinita lista, dispar e irracional (porque así son los miedos), por la que no podemos juzgar a nadie.
Me paro y reflexiono ¿a qué tengo miedo? y me da vergüenza escribirlo. Quizás sea el pudor por lo que obtengo pocas respuestas cuando pregunto “¿a qué tienes miedo?”. Será que los temores son pudorosos y gritarlos denotan debilidad.
José Antonio Marina de profesión filósofo, ensayista y profesor de instituto, publica un nuevo ensayo “Anatomía sobre el miedo. Un tratado sobre la valentía”. Dice que el ser humano es la especie con más miedo por su condición privilegia. Vivimos entre el recuerdo y la imaginación. Recuerdo de lo vivido y anticipación de lo que viviremos, y es eso precisamente lo que nos hace estar siempre sumergidos en un estado de ansiedad, de temores y alerta.
No sólo tenemos miedo, sino que además nos paramos a reflexionar sobre él y al final, paradojas de la vida… acabamos teniendo miedo al miedo como comenta Txeche. “La perra” teme la muerte y Deni, con buen sentido del humor, teme por la integridad del cuadro de Munch. El miedo es libre.
Una vez dijiste que tenía siempre miedo a las cosas que luego afronto con normalidad. Quizás sea esa manía mía, que retrata Marina, de anticiparme a lo que acontecerá. Hablamos entonces de futuro y de lo que lo hace atractivo: la incertidumbre. Sí, la misma incertidumbre que nos provoca también estados de ansiedad cuando esperamos una llamada que no llega, un sí por respuesta o un aprobado.
Confieso, en voz bajita porque me da vergüenza, que tengo miedo a perder a la gente que quiero, las rupturas físicas o emocionales, o ambas cosa. En definitiva: al sufrimiento. Procuro no pensar mucho en ello, porque como dice el filósofo, acabamos teniendo miedo al miedo y finalmente me pregunto, ¿qué es el miedo?: una emoción que nos esclaviza y sobre la que no debería escribir para no pensar en ella. Habíamos quedado en eso ¿no?
viernes, 1 de diciembre de 2006
martes, 28 de noviembre de 2006
VACACIONES MENTALES
domingo, 26 de noviembre de 2006
PARAISO (La Mode)_Para ti
Nos gusta la idea y por eso estamos haciendo un recopilatorio con las canciones de este enorme y variado cocktel musical. Sin embargo hay una canción que se resiste y es precisamente la protagonista de este video de La Mode. Dicen que se convirtió en un himno generacional en los 80 y no todo el mundo se acuerda de ella. Sin embargo yo la recuerdo, la tarareo y me cuesta encontrarla para el recopilatorio.
La lista la han elaborado músicos también de varios estilos y generaciones. Santiago Auserón reclama la música española de los 60´. Descubrimos un Kiko Veneno que no dejó el mundo del espectáculo gracias a Juan Perro que en un momento de debilidad tiró de él, y ahora tenemos caniónes como "Echo de menos", "Lobo López" o "Coge la guitarra". "Querida Milagros" del Último de la Fila, la escribió Quimi Portet en plan cachondeo y cuando descubrió qué efecto tenía en su público la triste historia del soldado Adrian, empezó a tocarla con más respeto. Sabina reclama más rumba pop como su "19 días y 500 noches" y según la escuesta "Eco" es la mejor canción de Drexler, lo cuál me hace pensar que muchos de esos músicos que han votado han llegado al uruguayo en su penúltimo disco.
En fin, sea como sea, la serie stoniana está muy bien, aunque sólo sea para redescubrir temas como "Para ti" de Paraíso, la banda de "El Zurdo".
viernes, 24 de noviembre de 2006
SIN TITULAR
"Juego de velas en Murcia"
Procuro no pensar demasiado en las cosas que me hacen daño. No sé si es una postura cobarde e incluso inmadura, pero a veces pensar demasiado no me ayuda a crecer y avanzar.
Sin embargo hay historias que oyes la primera vez y no quieres escuchar: historias escalofriantes por las que prefieres pasar de puntillas, y el informativo de las 14h. se encarga de sacar en titulares, lo repiten en el avance de las 17h. y mientras cenas una tortilla con queso, se convierte en el postre de las 21h. Al final te rindes y escuchas la terrible actualidad, morbosa y triste del telediario, y compruebas que reúne las tres “S” para triunfar: sexo, sangre y sensacionalismo. Las tres "S" que combinadas con un poco de talento (o no), te convierten en el rey de las audiencias.
“Un hombre, de 88 años, acuchilla a su mujer y se intenta suicidar sin éxito”. Algunos se olvidan del nombre de la mujer y dicen que es la víctima 60 de violencia de género en lo que va de año. Otros amplían la información y cuentan que la mujer llevaba cuatro años postrada en la cama, enferma y al cuidado de su marido que octogenario, cada vez se valía menos para atenderle y cuidarse a sí mismo. No, no quiero escuchar la noticia, aunque no por ello dejará de existir. Los hechos son lo que son, pero si los desoigo, evitaré inventarme sus vidas y hacerlas mías. Igual que inventamos nuestra “Silvie”. No quiero escuchar porque duele pensar en el dolor de ese matrimonio de Oro.
Hoy he entrevistado a la presidenta de una asociación contra la violencia de género y me he quedado tan helada como sus frías palabras. Ante la pregunta: “Si una mujer en dificultades quiere denunciar ¿qué pasos debe seguir?” Respuesta (tono institucional-pre-electoral): “Sólo tiene que llamar al móvil 609 55… y la pondremos en contacto con profesionales, que le harán un peritaje para examinar el alcance...”. El alcance ¿de qué? ¿del maltrato?, ¿de daño psicológico?¿de su dolor?. Pregunto: ¿No querrá que primero le escuchen y luego le examinen?Y respecto al peritaje: ¿Le mirarán los frenos, el aceite, estimarán el valor del robo…? ¿Acudirá MAFRE o LA MUTUA MADRILEÑA a valorar los daños?
Me sorprende también escuchar “Violencia de género”. Ya sé que hay que inventarse nombres para saber de qué hablamos, pero yo preferiría en un alarde de anhelada igualdad de sexos hablar de “Violencia familiar”, aunque por cada 10 mujeres maltratadas haya un solo hombre, porque sin querer frivolizar estaríamos más cerca de la igualdad (al menos verbal) y la objetividad (inexistente).
jueves, 23 de noviembre de 2006
martes, 21 de noviembre de 2006
SILVIE
Silvie es tan provocadora que incluso desde la lejanía y siendo sólo una pequeña silueta en el balcón de un hostal de Barcelona se convierte en marioneta. Su provocación no se debe a su escasa ropa, más bien a lo poco que sabemos de ella. Son muchos los que acaban rendidos a sus pies y se retan a conquistarla con su mejor arma: la palabra escrita. Para los valientes... mi enhorabuena. Tenemos una Silvie y muchas vidas, quizás tantas como nos gustaría vivir.
Silvie según Deni. Silvie según F.A. Silvie según K.
Os presento a "mi" Silvie
Y ahí estás tú. Preguntándote si de nuevo te has vuelto a equivocar dejando que se vaya. Sí esta vez será la última que la verás pasear descalza por tu casa, poner ese disco que tanto le gusta al despertar y tomarse un zumo por las mañanas.
Un día más te ha preguntado cuánto tiempo tendrá que esperar y de nuevo tu silencio y un giro en la conversación han sido la respuesta.
Ella fumó nerviosa el último cigarro antes de marcharse, probablemente a llorarte un día más y tú solo sabrás sentirlo el tiempo que su perfume impregne las sábanas. Sabes que cuando ella llega, una luz especial invade tu salón y sin embargo es cuando la echas de más. Te gusta sentirla en el pasado, también en el futuro. Pero el presente es tuyo, sólo tuyo. Compartir el presente con ella supondría descabalar tu vida, tan organizada, tan perfecta, tan…sola.
Una vez más ella perderá una horquilla en la habitación, que tú colgarás en la cortina. Y ya van siete. Una vez más romperá contigo con la mirada y un beso seco en la mitad de la boca y tú no harás nada para evitarlo, porque sabes que cuando la eches de menos, volverá a tu lado sin pedirte explicaciones.
Por unos minutos la conciencia dialogará contigo para mostrar tu injusticia, mientras en la radio sonará Serrat. La conciencia deberá pedir cita con tu secretaria. “Al techo le hace falta una mano de pintura”, canta Joan Manuel. Mirarás tu techo y descubrirás una gotera, una enorme y negra gotera que invade el salón y que te recuerda lo sólo que estás ahora que Silvie se ha ido. Otra vez. En el fondo sabes, que ella se cansará de tus inseguridades, de tu querer a medias, de tu falta de compromiso. Sabes que tarde o temprano descubrirá tu estrategia de ratón y con el corazón partido se marchará para siempre. Quizás a Barcelona, esa ciudad que tanto ama por su luz y olor a sal, por su mar mediterráneo abierto al infinito y su divertida forma de dibujar el arte en las calles.
Tan bella, tan dulce, tan rubia…Silvie. Entonces, sólo te quedará llorar su ausencia. Y esta vez estarás solo, sólo con tu gotera.
lunes, 20 de noviembre de 2006
LA MODA
Recuerdo cuando miraba los álbumes de fotos de mi hermana y me partía de risa ¡Vaya pintas!¿de verdad salías así de casa? Y eso no era lo peor: lo peor era que se veían guapísimos con esos calentadores en las piernas, esos cuellos barco, y esa cinta fucsia y dorada alrededor de la cabeza, estilo indio. Ver un álbum de los 80 es como repasar los casting para la película “Fama”.
El caso es que los años pasan para esas fotos y para otras: las mías. Llegamos a los 90´, repaso mis albumes, veo fotos y ya no hacen tanta gracia. O sí.
Pasamos de la falda negra, estilo cinturón, y las camisolas trasparentes, a los pantalones pitillos y las camisas de leñador. Pasamos de escuchar a REM, y “losing my religion”, a Nirvana o Gun´s and Roses. Pasamos de las camisetas tintadas en casa, a los blusones hippies. Hoy miro esas fotos que parecen las de mis hermanos, y la protagonista soy yo con cara de tener buen gusto vistiendo. Esto ciertamente… me preocupa un poco. Porque hoy llevo un abrigo que parece el de mi madre recién casada, un jersey con mangas japonesas, de nuevo un patalón pitillo, y cinturones anchos. Entonces... ¿para qué decir cada mañana “qué me pongo hoy”, si vistamos como vistamos será lo hortera del mañana?.
Quizás haya que esperar el tiempo suficiente para que vuelva a estar de moda. Por si acaso lo guardadé. A lo mejor la ropa que llevó hoy les encantará dentro de 15 años a mis sobrinas. Ya lo decían los filósofos: “Nada nuevo bajo el sol”.
sábado, 18 de noviembre de 2006
PIGMALIÓN Y GALATEA
Siempre me gustó la mitología griega, pero lo cierto es que hacía muchos años que mi interés lo había aparcado en algún lugar de la memoria, donde residen los gustos, deseos y emociones. Sin embargo y aunque, durante un tiempo intenté entender los culebrones mitológicos que siempre me obligaban a dibujar un árbol genealógico, igual que cuando leí "100 años de Soledad", o las enmarañadas historias de "La Colmena", nunca había dado con el mito de Pigmalión. Hasta ayer.
“Mi querido Pigmalión era un hombre polifacético que sustentaba la corona de Chipre, con bondad y sabiduría. Durante mucho tiempo nuestro rey buscó una bella y perfecta mujer de la que enamorarse y que nunca apareció. Con el paso de tiempo, la soledad le devoraba y el rey volcó su tiempo y energías en el arte. Creó una estatua de marfil tan joven, perfecta y hermosa, que acabó enamorándose de ella y la bautizó Galatea. En una de las grandes celebraciones en honor a la diosa Venus, Pigmalión suplicó a la diosa que diera vida a su amada estatua. Al volver a casa de la fiesta, con desasosiego y el alma apenada, contempló la estatua durante horas sin poder evitar besarla. ¡Era maravillosa! ¡Si cobrase vida!- pensó...
Al acercar sus labios, Pigmalión ya no sintió el frío del marfil, sino una suave y cálida piel. Volvió a besarla y la estatua cobró vida, enamorándose perdidamente de su creador”.
Durante unos minutos Pigmalión se convirtió en el protagonista de un seminario sobre optimización de ventas que lejos de darnos la fórmula secreta para triunfar en las ventas, nos ofrecía una interesante sugerencia, aplicable a nuestra vida: si manteníamos las ilusiones de quienes queremos, o con los que trabajamos a diario, si les motivamos y confiamos en su “buena conducta”, ésta tenderá a repetirse.
Tras esta anécdota, vino un decálogo del tipo: elogia a tres personas al menos una vez a día, mira a los ojos a la gente; se valiente; aprende a decir no; no tomes decisiones enojado, etc. Evidencias olvidadas, que aparcamos en el día a día.
No sé si habré aprendido algo más sobre ventas, clientes, o cierres, pero seguro que vuelvo más motivada. Supongo que es el resultado de que este curso de formación lo dirija un psicólogo.
SENTIDO COMÚN
miércoles, 15 de noviembre de 2006
OTOÑO EN FORMA DE K
Y llega el otoño que me trae nuevas lluvias y me mojo, y parecen las mismas. Y me bañan y se llevan lo malo, y mojan los caminos que recorro contigo donde renace la hierba y se queda tu pisada. Y suena “volver”… y lo escucho bajito, escondida, porque sin ser triste necesito mis nostalgias para cuidar de mis recuerdos, que tan fácil se escapan.
Y me prometo quedar con lo bueno y soltar con fuerza al vacío lo malo, para que lo limpien las lluvias que me mojan, y que hoy parecen distintas.


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